El uso de vasos reutilizables en SDSU

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Alejandra Luna

Los estudiantes prefieren usar vasos que no dañen al medio ambiente.

by Juliana Rintoul, Escritora

La comunidad estudiantil de la Universidad Estatal de San Diego (SDSU) está haciendo un gran trabajo, utilizando botellas de agua reutilizables.

De acuerdo con el sitio web de Earth Day, el mundo utiliza 500 mil millones de vasos de plástico cada año, por lo que se usan alrededor de 16 mil millones de vasos desechables y la mayoría no se puede reciclar.

Miles de vasos desechables están invadiendo océanos, lagos, ríos y tierras.

Según Danielle Nessman, una cajera de Starbucks, solo en SDSU cada barista de la empresa hace un promedio de una bebida por minuto, y en cada tienda hay dos o tres baristas trabajando sin parar.

Esto significa que Starbucks hace de dos a tres bebidas por minuto en una mañana escolar, un estimado de 150 vasos desechables por hora. Sin tomar en cuenta otras cafeterías locales como BCB y otras cafeterías.

Debido a que la mayoría de las vasos para café están hechos de papel, las personas tienden a pensar que las tazas de café desechables son inofensivas para el medio ambiente y que son fáciles de reciclar.

Según un artículo publicado por CNN, Olvídate de los popotes de plástico. Starbucks tiene un problema con los vasos desechables, Danielle Wiener-Bronner explica que las tazas desechables para poder contener el líquido, están hechas con un plástico forrado llamado polietileno.

El polietileno es un tipo de plástico que está firmemente adherido al papel, lo que dificulta su reciclaje.

“La mayoría de las instalaciones no reciclan vasos de papel porque para hacerlo, tendrían que separar el revestimiento de plástico de los vasos del papel”, mencionó Winner-Bronner. “Muchos recicladores consideran que ese proceso es más problemático de lo que es. Si las instalaciones de reciclaje intentan reciclar vasos de papel sin separar primero los materiales, es probable que el revestimiento de plástico atasque sus máquinas”.

No es sorpresa que los estudiantes de SDSU a menudo no sean conscientes de esta situación.

La estudiante de contabilidad, Samantha Nelson, compra té o café dos veces al día.

Nelson dice que  ignoraba por completo que el porcentaje de reciclaje era demasiado bajo. “Pensé que el mínimo era de 45%”, dijo Nelson.

La estudiante de marketing, Ximena Gil, ha estado usando su taza de café reutilizable durante más de un año, cree que los mayores desafíos para traer su propia taza a la escuela son el olvido y la falta de incentivos.

“Lo que me ayudaría a usar mi taza reutilizable con más frecuencia [especialmente en las cafeterías] es que haya un incentivo en los cafés como un descuento o una bebida gratis al final”, señaló Gil. “Deben ofrecer una tarjeta que pueda ser sellada para mantener registros. Ciertamente me ayudaría a recordar”.

Desafortunadamente, cuando se trata de recompensas, Starbucks solo descuenta 10 centavos por bebida para aquellos que intentan ser más amigables con el medio ambiente.

Mía Peller, empleada de BCB en el campus, cree que la mayoría de los estudiantes que traen su propia taza lo hacen porque BCB café ofrece un descuento de 75 centavos por bebida.

Según Peller, solo usan un promedio de 100 tazas cada día de la mañana.

La recepcionista Tory Meyers, que actualmente trabaja en Finest City Paper, una compañía que por 35 años ha vendido envases de papel, plástico, espuma y aluminio a las tiendas locales, explicó que los artículos más vendidos en la compañía son vasos desechables hechos de almidón de papa y vasos de plástico hechos de plantas.

Meyers asegura que hay leyes que intentan regular la gran demanda de vasos desechables.

“Vendemos muchos vasos desechables”, comentó Meyers. “No podría darle la cantidad de tazas que vendemos en un año, ni siquiera en un día. Todo lo que sé es que cada caja de tazas que vendemos viene con 1000 tazas, y vendemos bastantes de ellas al día”.

Si bien, las tazas compostables pueden parecerse a la luz en el túnel, hay algunas cosas a considerar cuando se trata de productos biodegradables.

 

Jeremy Kranowitz, autor de “El enigma de los vamos compostable”, explica que si se envían a una instalación de compostaje a escala industrial con pilas de composta gestionadas activamente en condiciones controladas, y se alimentan con una dieta de microbios digestivos, los vasos de PLA se descompondrá en menos de dos meses, pero si estos son tirados en el patio trasero de alguien, podría llevar más de un año, y si se envían accidentalmente a un vertedero y se entierran, podría tomar más de un siglo

Una vez más, la responsabilidad recae en nosotros mismos como estudiantes del campus.

Podemos ignorar el problema o podemos comenzar a hacer cambios poco a poco.

La próxima vez que estés listo para tomar tu bebida, recuerda que puedes ser parte del cambio, usando tu taza reutilizable con más frecuencia.

 

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