El jueves 7 de agosto, los fanáticos se reunieron en The Magnolia, un teatro de artes en el corazón de El Cajón, para la primera parada de la gira en Estados Unidos de Caloncho y Daniel, Me Estás Matando. Mientras el público llegaba al teatro, riendo y charlando con una bebida en una mano y comida en la otra, era evidente que sería una noche íntima y animada de interacción con los esperados artistas.
Sin previo aviso, Daniel Zepeda e Iván de la Rioja captaron de inmediato la atención del público al iniciar el espectáculo con sus habilidades instrumentales. Zepeda en la batería y De la Rioja con la guitarra eléctrica, la primera canción de la noche, Lágrimas y Lluvia, una balada emotiva que reflejó personalidades tan apasionadas como sus voces.
“Nosotros somos Daniel, Me Estás Matando, y ustedes son todo lo precioso que existe en esta tierra”, saludó Zepeda, y continuó con la siguiente canción, Hoy No.
Aunque el dúo interpretó canciones de varios álbumes, dos en particular resaltaron: Grandes Éxitos del Boleroglam Vol. 1, de 2020, y Grandes Éxitos del Boleroglam Vol. 2, de 2021. Mientras tocaban canciones de esos álbumes, como No Soy Nada, se veía a los aficionados moverse al ritmo potente de su música, mientras los artistas animaban al público a bailar y a armonizar con ellos.
“¿Les gusta la salsa? Si quieren, pueden bailar,” dijo Zepeda.
También sorprendieron a sus aficionados la primera interpretación de su nueva canción, Se Equivocó, que había sido lanzada el día antes del concierto.
Los integrantes se turnaron para interactuar con el público a su manera con cada canción que tocaban. Zepeda bailaba para la audiencia, desfilando sobre el asiento de su batería, luciendo sus mocasines plateados, contando chistes y bromeando con el público y con su compañero de banda. Se oía De la Rioja bromear con Zepeda mientras mostraba su talento musical con su mezclador de sonido, su guitarra, su bajo y su voz. Las fuertes personalidades de ambos intérpretes no chocaron, sino que se fusionaron para crear un ambiente atractivo y agradable.
El dúo cerró su actuación con, Lo Hice, Te Dejé, expresó su gratitud mutua hacia sus aficionados y presentó a su compañero de gira.
“Y con eso, los dejamos con el señor Óscar Alfonso, señor Caloncho”, dijo Zepeda.
Poco después de Daniel, Me Estás Matando, la banda de Caloncho ocupó su lugar y comenzó a tocar sus instrumentos, creando suspenso antes de la entrada del artista. De repente, una pantalla mostró un paisaje desértico con el nombre “Caloncho” en letras de burbujas rosas en el centro. Se oía a los aficionados gritar mientras Caloncho avanzaba por el escenario con su guitarra acústica y sus gafas icónicas, y abrió el espectáculo con Hora Dorada, de su álbum de 2024, Tofu. Entre los fuertes gritos del público, la voz de Caloncho se impuso sin perder su suavidad ni emotividad.
Caloncho continuó inmediatamente con su canción Julia, de su álbum debut Fruta, Vol. II, publicado en 2015. La elección de esta canción fue un auténtico regalo para los aficionados de mucho tiempo, que la cantaron con sorpresa y emoción.
En la primera mitad del espectáculo, Caloncho interpretó seis canciones seguidas, ofreciendo al público una actuación continua en la que se pudo apreciar su voz, su banda e incluso el diseño del escenario. Cada canción contó con sus propios gráficos y diseño de luces, lo que creó una variedad de ambientes y emociones para la audiencia.
Caloncho bailaba por todo el escenario, asegurándose de que todas las partes del público disfrutaran de su presencia, apuntando con el micrófono a los aficionados que cantaban, tomándose fotos con la primera fila y lanzando frisbees de recuerdo. Los aficionados estaban ansiosos por participar con el artista cada vez que tenían la oportunidad. Mientras los deleitaba con la canción Luciérnagas, el público sacó las linternas de sus teléfonos e iluminó el teatro, dando vida al título de la canción.
“¡Qué gusto volver a verlos! Mil gracias por esta maravilla, ¡los amo!”, dijo Caloncho.
En consonancia con el deseo de la audiencia de bailar toda la noche, la banda de Caloncho comenzó a tocar Amor Prohibido, de Selena, una canción que los aficionados reconocieron al instante y que no pudieron contener su emoción. La hermosa interpretación del artista de esta querida canción fue una forma acertada de conectar con su público, mayoritariamente latino.
Al final del espectáculo, Caloncho concluyó su dinámica actuación con su conocida canción Optimista, en la que él decidió unirse al público para despedirse.
“¿Les puedo dar un abrazo?”, dijo Caloncho mientras saltaba del escenario y era rápidamente recibido con abrazos de sus admiradores.
Afortunadamente, los aficionados expresaron claramente su deseo de que el espectáculo continuara, y se les pudo oír un coro de toda la audiencia diciendo: “¡OTRA, OTRA!”. Caloncho accedió encantado a los deseos del público y salió del oscuro escenario para interpretar no una, ni dos, sino tres canciones más. Las dos primeras, Somos Instantes y Naranjita sí carnal, las interpretó Caloncho en solitario. Pero lo mejor se guardó para el final, ya que Te Ves Muy Bien, la canción en la que Caloncho colabora con Daniel, Me Estás Matando, puso fin a la noche con los tres artistas compartiendo el escenario.
Esta muestra final de unidad entre los artistas resume a la perfección el espíritu de la gira, que ofrece a los aficionados la oportunidad de apoyar y apreciar una potente actuación diseñada desde la admiración hacia las personas que permiten a los artistas vivir sus sueños cada día.

