Sus padres son de Guanajuato, pero creció en Riverside, California. La trayectoria de la estudiante Lesley Zavala hacia la Universidad Estatal de San Diego ejemplifica el poder de la mujer latina.
“Soy estudiante de maestría en mi primer año”, dijo Zavala. “Después de esto, pienso que conseguiré mi doctorado en la universidad que me acepte”.
Además de ser estudiante, Zavala es conocida por otro papel que contribuye al cumplimiento de su programa de maestría. El curso COMM 103 tiene dos componentes y suele ser tomado por estudiantes de primer año.
El primer componente es la clase grande, impartida por Michael Rapp a decenas de estudiantes. El segundo componente es la clase de discurso, enseñada por estudiantes de maestría.
“También soy GTA, Graduate Teaching Associate”, dijo Zavala. “Soy maestra de tres clases [de COMM 103], una hora aproximadamente cada clase. Tengo 22 estudiantes en cada clase. Tengo una clase en línea de 100 estudiantes y en esa clase solamente doy las calificaciones.”
Las ganas de tener éxito académico surgieron para Zavala en la última etapa de su educación K-12.
“Entré [a Riverside Community College] porque en la prepa no me había importado la escuela”, dijo Zavala. “Me debería haber gustado, porque las historias que me contaban mis papás, [ellos] tenían la motivación para que yo tuviera esa atracción para la escuela y no la tenía. No me puse las pilas hasta que las puse.”
Queda claro que la ruta hacia sus estudios y su pasión no fue un camino recto para Zavala. La carrera que eligió al ingresar a Riverside City College ni siquiera fue comunicación, sino una carrera completamente distinta.
“Empecé estudiando matemáticas y ciencias, con la intención de ser técnica veterinaria”, dijo Zavala. “Luego me di cuenta: ‘¿Qué tal si se mueren debajo de mi cuidado?’ y dije: ‘No, me va a hacer daño’”.
Tras cambiar su carrera a comunicación, no fue sorpresa que Zavala fuera elegida para presentar el discurso estudiantil en la ceremonia de graduación.
“El día que di el discurso, nos dieron boletos reservados para mis papás y tres invitados ”, dijo Zavala. “Después del discurso, encontré a mi familia afuera y los abracé. Mi papá me puso un lei y empecé a llorar”.
Sus palabras y su presencia también impactaron a una desconocida.
“Una señora extraña se me acercó y me dijo: ‘¿Mija, te puedo abrazar?’”, recordó Zavala. Cuando me estaba abrazando, me dijo algo sobre agradecimiento por hablar sobre la gente mexicana”.
Luego llegó el momento de decidir dónde cursaría su licenciatura.
“La Universidad Estatal de California en San Bernardino (CSUSB) fue la más cercana [a Riverside]”, dijo Zavala. “Esa fue la primera que eliminé, porque yo soy alguien que valora ‘crecer sobre quedarse donde estás acostumbrado’. Siempre digo: ‘novedad frente a complacencia’. Eso es porque escogí la [Universidad Estatal de California en] Fullerton (CSUF)”.
En CSUF, Zavala tomó clases con el profesor Christian Seiter. Zavala se acercó a Seiter en los últimos meses de su licenciatura, para recibir orientación sobre dónde estudiar la maestría.
“El [Profesor Christian Seiter] me dijo: ‘La verdad es que ya no me queda mucho más que enseñarte. Tú ya haces trabajo como estudiante de maestría’”, dijo Zavala.
Las palabras de Seiter fueron decisivas. Zavala eligió SDSU en lugar de Fullerton para la maestría, donde ahora está por concluir su primer año.
“Cuando voy a ciertas partes en San Diego, me veo a mí en toda la gente que veo”, dijo Zavala. “En Chula Vista, la gente exclusivamente habla en español. Cosas así me fascinan y me dan tanto orgullo”.
Ese orgullo por sus raíces mexicanas, además de su identidad como mujer, impulsa a Zavala a seguir alcanzando sus metas.
“Ser mujer y ser latina en la educación superior me impacta mucho en mi día a día. Me da orgullo”, dijo Zavala. “En teoría, es algo que me da todas las ganas de ser maestra. En práctica, hay dificultades que tengo que manejar, más como mujer que latina, porque no parezco ‘latina’, sino blanca. Ser mujer tiene sus dificultades”.
Una vez más, Zavala asume dos roles en SDSU. Divide su tiempo entre sus compañeros de maestría y los estudiantes de primer año que toman COMM 103.
“No veo gente como yo en mis salones donde tengo mis clases ”, dijo Zavala. “Cuando soy maestra, sí; cuando soy estudiante, no. Principalmente, estoy caminando por la escuela de comunicación y no veo gente como yo. En vez de desmotivarme, eso me da ganas. Mi gente y yo merecemos estar aquí.”
Para la comunidad latina, el orgullo de alcanzar el éxito también impacta a quienes los rodean.
“Cuando una mujer latina se gradúa, no solamente se gradúa ella; es toda su familia, toda su cultura y toda su gente detrás de ella”, dijo Zavala.

