Solo el 5.8% de los atletas de la División I de la NCAA son hispanos. A través de las tres divisiones de la NCAA, 3,963 jugadores de fútbol americano se identifican como hispanos. Gabriel Plascensia, pateador de la Universidad Estatal de San Diego, quien está en su último año, está orgulloso de representar su herencia mexicana.
“[Mi herencia] juega un papel muy importante. Mi papá va a todos los partidos, de local o de visitante, representando la bandera mexicana. De allí viene, allí creció y ese es el estilo de vida en el que yo crecí”, dijo Plascencia en una entrevista para un podcast después de la práctica del martes en el Fowler Athletics Center.
Plascencia fue crucial en la victoria de SDSU como visitante, en una batalla defensiva contra Northern Illinois, donde los Aztecas ganaron 6-3. Los seis puntos fueron anotados por Plascencia, quien convirtió dos goles de campo. El segundo gol de campo fue el que cumplió la tercera victoria de los Aztecas en la temporada 2025 y su primera fuera de casa.
“Antes de la patada, todo se trataba de que nuestra ofensiva nos pusiera en una gran posición para lograr ese gol de campo que nos diera la victoria”, dijo Plascencia. “Ellos [la ofensiva] nos dejaron bastante cerca para anotar, lo cual es excelente. Así que, para mí, solo se trataba de despejar mi mente de cualquier distracción y ayudar al equipo a ganar”.
El zurdo no ha tenido un camino suave y sencillo para jugar fútbol americano a nivel de División I. Su carrera universitaria comenzó en un programa de colegio comunitario en el Colegio de San Mateo.
“Lo que lo hace diferente es su fortaleza mental. Este no ha sido un camino fácil para Gabe. Llegó y ha trabajado en todo, viniendo de [el colegio comunitario] y de otros lugares”, dijo Zac Barton, coordinador de equipos especiales,después de la práctica del miércoles. “Ha llegado aquí y no le han regalado nada, y hoy en día eso es bastante raro. Estoy muy orgulloso de cómo ha manejado todo mentalmente para llegar a donde está ahora”.

La ética laboral es algo significativo y presente en la cultura hispana. Es algo que el padre inmigrante de Plascencia, originario de México, le ha transmitido a su hijo y que lo ha llevado a patear a nivel Football Bowl Subdivision (FBS).
“Aquí [en el equipo de fútbol americano de SDSU, llamamos a la ética laboral ‘blue-collar nasty’, esa es la definición de mi papá”, dijo Plascencia. “Él llegó [a Estados Unidos] cuando tenía 23 años. Comenzó una vida desde cero, trabajó en construcción y puso a nuestra familia en una situación para que podamos tener una vida mejor que la que él tuvo”.
Fabian Plascencia, padre de Gabriel, se puede ver haciendo tailgate entre los demás padres antes de cada partido en casa, siempre llevando la bandera tricolor para apoyar a su hijo. En el partido contra Cal, Fabian tenía una versión personalizada de la bandera mexicana.
“El fútbol es la base de quién soy. Crecí jugando al fútbol desde que pude caminar”, dijo Plascencia. “Jugué [fútbol] hasta mi último año de preparatoria. Mi papá jugó profesionalmente en México; dos de mis hermanos jugaron en la universidad. Es la base que me puso en camino hacia mi trayectoria en el fútbol americano”.

La bandera refleja cómo las raíces de Plascencia, con México siendo una nación que ama el fútbol, lo llevaron de patear balones hacia las porterías a ahora patear a través de los postes amarillos. El entrenador Barton, que ha entrenado a muchos pateadores, cree que la experiencia de Plascencia en el fútbol lo convierte en un atleta de primer nivel.
“Sé que su familia tiene experiencia en el fútbol; su hermano es entrenador. Eso ayuda. [Plascencia] es un buen atleta; no se puede negar eso”, dijo Barton. “Los mejores pateadores que he tenido han sido atletas multideportivos; suelen ser algunos de los mejores atletas del equipo, así que él entra en esa categoría”.
Después de dos años jugando [colegio comunitario] en la área de la Bahía, SDSU no fue la única opción para que Plascencia llevará su talento, ya que también tenía una oferta de la Universidad de Kentucky, de la Southeastern Conference (SEC).
“Para mí, fue simplemente la ciudad. Crecí viniendo aquí, jugando en el Surf Cup en Del Mar en esos torneos de fútbol. Siempre soñé con venir a San Diego a vivir”, dijo Plascencia sobre porque decidió poner los colores ‘scarlet y black’ en lugar de aceptar otras ofertas que había recibido. “Definitivamente es difícil rechazar un programa de la SEC, pero al mismo tiempo pensé en la vida fuera del fútbol americano. Pensé que SDSU era el lugar perfecto para mí”.

Otro factor que atrajo Plascencia a San Diego fue lo mucho que se sintió como en casa.
“Oakland es muy similar a San Diego; es una de las principales razones por las que vine aquí”, dijo Plascencia. “Hay tanta diversidad allá [en Oakland]. Desde la comida hasta los edificios, me encanta. Simplemente amo mucho el área de la Bahía, especialmente Oakland”.
Una vez más, menos del 6% de los atletas de la División I en todos los deportes son hispanos. Esa cifra motiva a Plascencia a enviar un mensaje de que los hispanos pueden tener éxito en un lugar donde no predominan.
“Ese es mi origen y esa es mi herencia, y estoy orgulloso de ello. Me siento orgulloso de representarla”, dijo Plascencia. “En un deporte donde hay poca representación, mostrarle al mundo y a otras personas cómo yo, que es posible lograrlo”.
Plascencia y los Aztecas se enfrentarán a los Rams de la Universidad Estatal de Colorado en la Noche de la Herencia Hispana en el Snapdragon Stadium. El kick off será a las 7:30 p.m. bajo las luces del viernes 3 de octubre.

