Desde 2014, el Día de César Chávez se celebra en su cumpleaños, el 31 de marzo. Como festivo federal, se conmemora en todo el país, en las escuelas, lugares de trabajo y algunas oficinas estatales.
Como activista de los derechos civiles, Chávez es una figura latina de gran orgullo para muchos. Su rol como cofundador de la Asociación Nacional de Campesinos, hoy conocida como la Unión de Campesinos (UFW), fue clave para mejorar los salarios y las condiciones laborales de muchos trabajadores.
No cabe duda de que Chávez dedicó su vida a luchar por una comunidad de la que se aprovechaban. Fue la voz de los agrícolas, a los que ignoraron y a los que les negaban los derechos humanos básicos en el trabajo.
Sin embargo, no todos los campesinos recibieron su apoyo. De hecho, Chávez se oponía firmemente a los trabajadores indocumentados y contribuyó a que permanecieran al otro lado de la frontera.
Aunque las opiniones de Chávez sobre la inmigración eran complejas, es importante señalar que veía a la mayoría de los indocumentados como una amenaza para su causa.
Se creía que las personas que cruzaban la frontera ocuparían los empleos, mientras los trabajadores del campo intentaban hacer huelga contra esas mismas compañías.
Recientemente resurgió una entrevista con Chávez realizada por la KQED, una emisora de radio pública de San Francisco, en la que expresa su oposición hacia los inmigrantes indocumentados contratados por las empresas.
“Trajeron 220 w**b****, estos son los ilegales de México”, dijo Chávez, quien explica que cuando las empresas contratan inmigrantes indocumentados, crean una situación de rompehuelgas difícil de manejar, lo que debilita los esfuerzos de los huelguistas.
Si la lucha de Chávez era contra las empresas que ignoraban el bienestar de sus trabajadores, ¿entonces por qué los ataques estaban dirigidos a los ciudadanos indocumentados que también buscaban mejorar sus vidas?
Según Latin Times, las palabras ofensivas no fueron las únicas agresiones que enfrentaron los indocumentados. Movimientos como la “Campaña de los Ilegales” y las “wet line” fueron apoyados por miembros de la UFW y Chávez para reducir la presencia de trabajadores indocumentados en los campos.
En la “Campaña de los Ilegales”, miembros de la UFW trataron de encontrar a los inmigrantes indocumentados que trabajaban en los campos para denunciarlos a los Servicios de Inmigración y Naturalización. Esto es similar a las redadas de ICE que se están llevando a cabo hoy en día en todo el país, donde los inmigrantes continúan siendo atacados y criticados por buscar oportunidades.
Las “wet lines” contradecían directamente las tácticas no violentas de Chávez. Establecida por su primo Manuel Chávez, esta estrategia intentaba interceptar a los inmigrantes indocumentados que cruzaban la frontera entre Yuma, Arizona y San Luis, México.
Aunque a los miembros de la UFW se les pagaba por patrullar la frontera y trataban de disuadir a los inmigrantes de que no la cruzaran, los trabajadores se volvieron agresivos, golpeando y robando a quienes lo hacían. Además, se alega que la UFW sobornó a la policía de San Luis para evitar que los inmigrantes cruzaran al otro lado de la frontera.
Existe la idea equivocada de que Chávez era un ícono para todas las comunidades latinas, pero el hecho de que fuera latino no significa que defendiera los derechos de todos en la comunidad.
El Día de César Chávez conmemora el legado de un líder sindical que cambió la vida de los trabajadores agrícolas en EE.UU. Sin embargo, es importante conocer las acciones negativas que llevó a cabo hacia los demás para lograr sus objetivos, especialmente si esas acciones de discriminación contribuyeron a su reputación como activista de los derechos civiles.